La rabiosa actualidad del 2020 nos regala incertidumbre a borbotones y parece que la vida tambalee. Hace menos de un año vivíamos en un entorno tan protegido que quizás en algún momento dejamos de apreciar la belleza de lo frágil. Cierta cotidianidad es necesaria pero puede provocar que dejemos de reflexionar y analizar las cosas. Ahora que se ha roto nuestra rutina y que el futuro inmediato se tiñe de urgencia y de imprevisibilidad es bueno que reflexionemos sobre cómo queremos enfocar nuestras vidas.

Càmping Nàutic l’Ametlla de Mar nació con la vocación de cuidar de nuestros clientes y de ofrecer la posibilidad de descanso y tranquilidad a nuestros inquilinos. Un mundo de cuidado y de reciprocidad es lo que necesita la sociedad, al menos así lo creemos. Asumir ciertas responsabilidades en tanto que individuos y, en nuestro caso en tanto que entidad, es lo que queremos promover.

Entendemos que el derecho a las vacaciones es, en estos momentos, más necesario que nunca y que por ello se deben tomar las medidas de seguridad necesarias sin escatimar lo más mínimo. En nuestras instalaciones se sigue de manera rigurosa el protocolo sanitario elaborado por el Instituto de Calidad Turística Española (ICTE).

En nuestras instalaciones disponemos de recursos materiales de protección como mascarillas, guantes o gel desinfectante, entre otros elementos para garantizar vuestra protección. Además, todos nuestros trabajadores siguen estrictamente las pautas de distanciamiento social y los protocolos de higiene que exige la nueva normalidad y todas las zonas comunes se desinfectan con mucha frecuencia para reducir al mínimo posibles riesgos.

Nosotros ponemos todo el esfuerzo para que disfrutéis y descanséis. A cambio os pedimos un pequeño gesto: mantengamos la distancia social y no banalicemos la pandemia. En esto no podemos relajarnos.

2020